Si queremos una vida larga para nuestro perro es muy importante
tener en cuenta la calidad de los piensos que le damos.
Un mayor precio del producto no implica que éste sea
de calidad, o por lo menos, de la calidad que esperamos en comparación con
el precio.
El primer problema es con lo complicado que resulta
averiguar lo composición de los piensos ya que por ley los fabricantes no
están obligados o que todos los componentes sean enumerados en su totalidad.
Esto incluye tanto ingredientes como aditivos.
El segundo problema es que cada fabricante presenta la composición como le
parece, por lo que dependiendo de la marca la información la veremos de
manera diferente. Sí es cierto que normalmente se enumeran en orden de mayor
a menor en cuanto a cantidad y porcentaje.
Algunos etiquetan los ingredientes usando términos genéricos como por
ejemplo “derivados de carneâ€, “harina de pollo†haciendo de estos conceptos
un cajón desastre en donde se pueden incluir carne de pollo, cordero,
terneray cualquier otra parte del perro como el hígado, riñones, incluso
plumas de aves
Lo mismo pasa con los “derivados vegetalesâ€, que incluyen trigo, maízde
calidad buena o pésima si utilizan los restos de la industria panadera como
se hace un muchos casos.
En cuanto a los aditivos, pueden o no aparecer en la
composición, se encuentran:
Caramelo E150. Es el que le da el color
marrón al pienso de nuestro perro, al que le puede provocar deposiciones
blandas o diarreas.
Dioxido de titanium E 71. Este
componente aclara artificialmente el pienso, sobre todo los de pollo o
pescado. El titanium es un metal pesado peligroso.
Glicol propeno.
Actúa como conservante y anticongelante. En dosis altas puede provocar
insuficiencia renal y problemas de piel.
Azúcar. Lo usan como conservante. Los
problemas derivados de la ingesta son la diabetes, hipoglucemia, obesidad
Hay que tener en cuenta que los perros son especialmente sensibles al
azúcar.
Etoxiquina. Previene la oxidación de las
grasas, también se utiliza como pesticida de la fruta y es un estabilizador
en la construcción de carreteras. Puede provocar cáncer de hígado, problemas
y malformaciones en los cachorros, alergias cutáneas y enfermedades
inmunitarias.
BHA. Hidroxibutilaniso. También conocido
con E320. Aditivo que se acumula en la grasa corporal y que es de todos
sabido causa cáncer y distorsiona el balance hormonal.
TBHQ. Butil-hidroquinona terciaria.
Probablemente mutagénico y genotóxico.
Esto sólo es una muestra en lo que deberíamos de fijarnos al comprar el
pienso de nuestro perro, y para nuestros propios alimentos, ya que mucho de
estos componentes se encuentran en ellos.
Aunque muchos han sido prohibidos por la OMS, siguen
apareciendo en multitud de alimentos de consumo cotidiano
Todo pienso o alimento que se le de a nuestro perro
tiene que tener los nutrientes necesarios para su correcta alimentación y
sus necesidades energéticas.
Pero hay que tener en cuenta que dependiendo de la
raza o edad del perro el porcentaje varía. No es lo mismo la dieta que
necesita un cachorro que un perro adulto o senior, o si es un perro de
trabajo o perras en fase gestante y lactantes.
Proteínas
Necesarias para el crecimiento y la formación de todos los tejidos. Están
formadas por cadenas de aminoácidos, de éstos algunos son elaborados por el
organismo y otros se deben obtener a través de la alimentación.
Pueden venir de carnes, pescados, huesos, huevo y lácteos, transformados en
harinas y en productos secos en general.
Vitaminas
Necesarias como catalizadores de distintas reacciones químicas, desempeñan
numerosas funciones, entre ellas mantener sanos la piel, el pelo, la vista,
los huesos, etc.
Se consiguen de los lácteos, los vegetales, la levadura, hígado, riñones y
cereales y también suelen añadirse como suplementos (A, D, E, K, biotina,
B12, riboflavina, tiamina, etc.) a la comida de perros para lograr un
aporte vitamínico equilibrado.
Minerales
Tienen funciones reguladoras y estructurales e intervienen en la formación
de tejido óseo como el calcio, en la transmisión neuromuscular, como el
magnesio, en la coagulación de la sangre, en numerosos procesos enzimáticos
y metabólicos y aunque en proporciones muy pequeñas son necesarios para el
buen funcionamiento del organismo en general.
Las fuentes de minerales son carne, hígado, pescado, lácteos, cereales y
tuétano y también añaden en forma de suplementos de magnesio, calcio,
fósforo y cobre.
Ácidos grasos esenciales
Proporcionan energía y mantienen el pelo y la piel sanos. Además, hacen
sabrosas las comidas y ayudan en la absorción de algunas vitaminas. En los
alimentos para perros las grasas pueden ser de procedencia perro ,
normalmente estabilizadas con vitamina E, o vegetal, como aceite de girasol,
aunque debe vigilarse la aportación de estos ácidos en perros obesos, cuando
le estamos dando una dieta hipocalórica o en perros adultos.
Carbohidratos y fibra
Como en los humanos proporcionan energía inmediata y la fibra contenida en
ellos ayuda a la digestión y al buen funcionamiento intestinal, al arrastrar
los deshechos que se eliminan en las heces, favoreciendo una buena
consistencia de las mismas. La aportación de hidratos en las dietas para
perros se resuelve fundamentalmente a base arroz, maíz y trigo, en granos
y harinas.
Suplementos antioxidantes
Últimamente los fabricantes incorporan, sobre todo los dirigidos a perros
mayores algunos elementos que funcionan como antioxidantes retrasando el
envejecimiento y la generación de radicales libres en el organismo y
aumentando las defensas.
Los más usuales son:
la taurina, un aminoácido que actúa como
antioxidante y contribuye al buen funcionamiento del corazón;
los bioflavonoides, para retrasar el
envejecimiento celular, y algunos oligoelementos, como el Selenio, Cobre,
Manganeso y Zinc, minerales que son fundamentales en el proceso
antioxidante.
También las vitaminas C (Ac. Ascórbico),
la E (alfa tocoferol) y la provitamina A (Beta Caroteno) se están
incluyendo como suplementos con función antioxidante.
Hay que recalcar que aunque haya productos de consumo humano que a tu perro
le gusten no son buenos para su salud, son nocivos como por ejemplo los
restos de comida ya que le aportan un extra de sal que le puede favorecer la
hipertensión o el azúcar, que resulta en estos perro es, así como las
salsas de las que gustamos tanto en nuestras dietas y que en su mayoría
llevan cebolla, que les puede provocar anemias e intoxicación, llegando en
los casos más graves a la muerte.
Otro alimento que no debemos darle son los huesos de
pollo ya que pueden tragar trozos que dificulten el tránsito intestinal
llegando incluso a la perforación.
El porcentaje correcto de los alimentos antes mencionados serán:
- 21% de proteínas.
- 5% de ípidos
- 5% de fibra
- 50% de hidratos de carbono.
- Calcio, fósforo y taurina.
Los cachorros necesitan un mayor aporte de nutrientes y tendrán que
comer más a menudo, su dieta tendrá que ser húmeda en las 2 ó 3 primeras
semanas y pasar gradualmente a la seca.
Dependiendo de la raza y el tamaño tendrá unas necesidades distintas.
En los perros que trabajan pueden necesitar
hasta el triple de calorías. 25% más de proteínas y altos niveles de grasas,
minerales y vitaminas.
En los perro senior, los viejos,
debemos tener en cuenta principalmente el aporte de antioxidantes y
alimentos que ayuden al refuerzo del sistema inmunitario.
En las perras gestantes y lactantes,
requieren alimentación especial, con mayor aporte energético y vitamínico
sobre todo durante las 3 ó 4 últimas semanas, con un aumento de un aporte de
un 25% de ración y comida específica para gestantes.