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Carácter del perro
El Boyero de las Ardenas es
un perro que demuestra mucha resistencia y energía.
Es alegre, curioso, ágil y
sociable, y su primera cualidad es su adaptabilidad, lo cual hace que se sienta
cómodo en cualquier situación.
Destinado a la vida al campo, jamás será feliz en un piso
adonde no pueda correr libremente.
Es tenaz e infinitamente valiente a la hora de
defender a los suyos, sus bienes y su territorio.
Los Boyeros de las Ardenas no inspiran simpatía pues en
realidad son considerados severos debido a su aire rústico y sospechoso delante
de desconocidos.
Sin embargo, son perros afectuosos, obedientes y bastante
inteligentes.
Les encanta ser desafiados por sus dueños para los más diversos
juegos, en los cuales demuestran su lado incansable y juguetón. Tienen un fuerte sentido de propiedad, protegiendo lo que es
suyo y a sus dueños.
Historia del perro
Conocido desde siempre Cómo
perro de vacas en las Ardenas belgas, y seleccionado por sus aptitudes, debe
su nombre, más a la práctica del cuido y conducción de bovinos y a la región
donde realiza sus funciones, que a su aspecto físico.
El duro clima, la
labor difícil y específica, el relieve accidentado y la pobreza de la región,
han formado el tipo.
Sólo los más rústicos y los más capaces de una producción voluntariamente
limitada siguieron con vida para conducir los rebaños, con frecuencia vacas
lecheras y corderos, y también en el siglo pasado, cerdos y caballos.
Utilizado desde el siglo 19, para acorralar al ciervo y al jabalí, se
convierte, durante las dos guerras mundiales, en el perro del cazador ilegal.
A finales del siglo 19, el perro boyero se parece a un perro de pastor de
pelo duro, pero es más fuerte, más macizo y más agresivo.
En las
exposiciones belgas se abren categorías para los perros de boyeros a manera
de encuesta con el fin de establecer los rasgos de similitud.
Es el 27 de abril de 1903, en la exposición de Lieja, que el profesor Reul
descubre a Tom, primer perro con el tipo ideal del perro de boyero (sin
más precisiones en esa época).
En el 1913 se funda la Sociedad liejesa
para el mejoramiento del perro de boyero de la provincia de Lieja y de las
Ardenas, que redacta un proyecto de estándar.
El texto definitivo será
adoptado por Bélgica en 1923 y publicado por la F.C.I. el 16 de junio de
1963.
La desaparición de numerosas fincas ardenesas, unido a la diminución de los
rebaños lecheros, reduce considerablemente el número de perros utilizados.
Hacia 1985, lleva a
los canófilos a descubrir algunos supervivientes más o menos típicos del
perro boyero de las Ardenas.
Hacia 1990, los criadores se dedican a producir
perros que respondan mejor al tipo Cómo se describe en el estándar,
partiendo de este linaje de las Ardenas.
Paradójicamente, es en el norte del
país en donde algunos boyeros y pastores, maravillados por la aptitud de
estos perros para conducir los rebaños, se dedicaron a su crianza, discreta,
pero competente, partiendo de una raíz trasplantada hacia 1930.
No es
sino hasta 1996 que la Canofília oficial descubre esta raíz.
Características Físicas del perro
Este es un ejemplar
rústico y robusto, sin ninguna pretensión de elegancia.
Es corto y fornido,
de huesos más pesados de lo que hacen suponer su volumen y una cabeza
poderosa.
Los adjetivos que mejor lo describen son: corto, compacto,
musculoso.
Su pelo áspero y enmarañado (excepto en el cráneo, donde es más
corto y liso), sus bigotes y barbita, le dan un aspecto huraño.
El boyero de
las Ardenas será juzgado en estática en sus posiciones naturales, sin
contacto físico con el presentador.
Altura desde 52 en las hembras hasta los 62 en los machos.
Peso de 16 a 22 Kg.
Cuidados Salud-Pelo
Se recomienda un regular cepillado a su pelo.
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