Carácter del perro
El Pug o Carlino es un pequeño perro de compañía que gusta mucho de corretear y jugar con sus
amos pero que se muestra particularmente desconfiado con los extraños.
Se
adapta bastante bien a espacios no demasiado amplios, resaltando su calidad
de guardián ya que ladra con decisión ante la proximidad de personas
desconocidas.
Historia del perro
El Pug, también llamado Mops o Carlino
tiene sus antepasados en el lejano Oriente.
Hace más de dos mil años
surgieron de la miniaturización de los mastines, desde donde fue
introducidos a Europa por navegantes holandeses en el siglo XVI.
Guillermo
de Orange salvó su vida gracias a que fue avisado de un sorpresivo ataque
por el ladrido de un Pug. Más tarde fueron llevados a Inglaterra y la raza
estuvo presente hasta principios del siglo XIX en todas las cortes
aristocráticas europeas.
La popularidad
del Carlino decayó en favor de los bichones. Más
tarde volvió su popularidad gracias al amor por la raza de los Duques de Windsor que propulsaron su crecimiento.
Características Físicas del perro
El carlino es un perro de constitución robusta, compacto, bien musculoso y
excelentemente proporcionado.
Tiene su cabeza redonda y ancha, de hocico
corto y cuadrado, la cara está surcada por grandes y profundas arrugas y en
sus mejillas aparecen algunas arrugas.
Posee grandes ojos oscuros, que le
entregan una expresión taciturna. Sus orejas son delgadas, pequeñas y las
lleva colgadas.
Su cuerpo es rechoncho, de pecho ancho y aspecto cuadrado,
lomo ligeramente arqueado y remata en una cola que se enrolla sobre su anca.
Está cubierto de un pelaje corto, muy fino al tacto, de colores arena
plateado, leonado beige o negro.

En movimiento, visto de frente, debe levantar los miembros delanteros y
dejarlos caer bien debajo de los hombros, manteniendo los pies directamente
hacia adelante, sin desviarlos hacia adentro o afuera.
Visto desde atrás, la
acción debe ser igualmente correcta.
Los miembros anteriores los utiliza con
fuerza llevándolos bien hacia adelante y los posteriores moviéndolos
libremente y doblando bien las rodillas. Un ligero balanceo de los cuartos
posteriores es característico de la raza.
Cuidados Salud-Pelo
Muchos piensan que el pelo corto apenas requiere atenciones. Están
equivocados. Si no mantienes a tu Carlino limpio y si no le aportas los
hidratantes que necesita, verás que su pelo se volverá mate y padecerás unas
mudas de "espanto".
Durante la muda el pelo corto es infinitamente más molesto que el pelo
largo. Los pelos largos se ven y son absorbidos por el cepillo o la
aspiradora mucho mejor que los pelos cortos. Los cortos son rígidos, se
clavan pertinazmente en los tejidos de las tapicerías, en las moquetas, en
la ropa, en todas partes. Además son muchísimos. Lo inundan todo. Mantén
bien hidratada la piel de tu "amigo" y verás cómo las mudas dejan de ser un
problema.
BAÑARLE
Báñale cada veinte días, pero si durante ese tiempo se ensucia, no dudes en
bañarlo de nuevo. La porquería es la principal fuente de infecciones y el
mal olor sólo sirve en el perro urbano para que todo el mundo le quiera
menos.
Utiliza un champú para perros de pH similar al pH de su piel. No te salgas de ** . Todos
los demás, a excepción de algunos pocos champú para perros medicinales, son ácidos y
por tanto, más tarde o más temprano, dañarán a tu perro. ¡Por qué crees que
tienen tan mala fama los champú para perros para perros!
Si necesitas avivar el color, aplícale unas cuantas veces su champú para perros
Realzador de Color de ** . de Tonos Claros, Rojos u Oscuros. Hazlo sin miedo.
No sólo no quema, sino que hidrata y tonifica.
Presta atención especial al interior de los pliegues. El agua con champú para perros
debe penetrar hasta su parte más profunda. Tras el aclarado, seca con esmero
cada pliegue por dentro. No dejes ahí nada de humedad.
Cuando esté la piel blanda por efecto del agua caliente, rasca con el
cepillo oval rojo o con el cepillo de goma para caras y rabos para que
suelte todo el pelo muerto. Esta práctica resulta especialmente útil durante
la muda.
Aprovecha que en el baño a tu perro las uñas se han ablandado, para cortarlas. No
olvides limpiar los oídos en cada baño. Utiliza un buen limpiador de oídos.
El de ** . es el mejor que conozco. Evitarás visitas al veterinario.
HIDRATARLE
Tras el aclarado, aplica el Acondicionador Balsam de ** . Sécalo sin aclarar
el acondicionador para que la piel y el manto lo vayan absorbiendo.
Fuera del baño, aunque no le hayas bañado, pulveriza abundantemente ese
mismo agente hidratante sobre el pelo, siempre que lo necesite, para que
vaya siendo absorbido. El tacto de tus dedos te dirá con qué frecuencia
debes hacerlo. Piensa que su piel y su manto necesitan que se les aporten
hidratantes externos con frecuencia.
Sobre todo si hace viento, verás que cada dos o tres días el pelo te pedirá
que le pulverices su producto hidratante. De lo contrario se volverá más
áspero, con pérdida de brillo y cuerpo. También, con el tiempo, puede
presentar trastornos en la piel.
Revisa el interior de los pliegues con frecuencia. ímpialos con un pañito
empapado en Antilagrimeo ** . Es lo que mejor previene las infecciones.
CEPILLARLE
Cepíllale frecuentemente. Ten junto al cepillo el pulverizador con su agente
hidratante y acostúmbrate a pulverizar un poco antes de cepillarle.
Utiliza un cepillo específico para el pelo corto. Me refiero al cepillo de
goma. Los cepillos de púas y las cardas, por muy buenos que sean, no ayudan
a retirar el pelo viejo y si insistes, pueden arañar la piel.
¿CORTARLE EL PELO?
He visto ejemplares de pelo corto a los que tiende a crecerles el pelo en el
rabo y a veces también en alguna otra parte del cuerpo. Choca a la vista
porque no es lo que esperamos ver. Realmente, hace muy feo.
La mejor tijera para esto es la de esculpir de 46 dientes. Es muy fácil de
usar y deja el pelo con una apariencia muy natural. Las tijeritas de 10,5 ó
11 cm, son una solución más barata y también son fáciles de manejar.
PREPARARLE PARA LA EXPOSICIÓN
Realza el color de su manto con su champú para perros Realzador de Color ** .
Retoca con tizas de colores las rozaduras, calvitas o cualquier otra marca
que muestre en su pelaje. Los más perfeccionistas mezclan virutas de dos
tizas para dar con el tono exacto que necesitan.
Una trufa desescamada o decolorada hace muy mal efecto. Aunque tú te hayas
acostumbrado a verla así, al juez le llamará especialmente la atención.
Fíjate en la trufa de tus competidores. Si es necesario, no lo dudes,
utiliza ese producto que se llama "Trufa Negra y Brillante". Aplícalo de
víspera.
Revisa el pelo próximo a la salida de los lacrimales. Si está decolorado,
disimúlalo con los lápices lacrimales.
Cinco minutos antes de salir al ring, pulverízale el Spray de Aceite de
Visón de ** . y sácale brillo frotándole suave con un cepillo abrillantador
o, mejor aún, con una manopla de cerda natural. No utilices una bayeta, ni
nada absorbente, porque empapará el producto abrillantador.