Carácter del perro
Es un perro obediente,
muy afectuoso y leal, lo que lo hace ideal para la vida doméstica.
Le gusta
el agua, en la que nada a la perfección.
Historia del perro
El nombre de esta raza responde a la
traducción francesa de algodón (coton) en referencia a su pelaje de suavidad
algodonosa, y a su lugar de origen (Tulear) región de Madagascar, África,
lugar donde es conocido desde hace siglos, aunque fue oficializada
internacionalmente Cómo raza recién en 1980.
Cuenta la leyenda que a
mediados del siglo XVII, estas aguas eran frecuentadas por navíos piratas y
negreros.
Al parecer, uno de estos navíos vino a naufragar, frente a la
costa de Tuléar llevando en sus bodegas un cargamento de pequeños bichones,
alguno de los cuales consiguió alcanzar la orilla, y sobrevivir.

De esa época se tienen referencias que hablan de estos pequeños perros que
erraban por la isla buscando su comida, cazando y adaptándose a las
condiciones climáticas y del medio.
La selección natural de trescientas o
cuatrocientas generaciones, junto con la cría selectiva llevada hasta
nuestros días por los criadores profesionales, han hecho el resto. Fue
llevado a Estados Unidos en 1971.
Características Físicas del perro
Su aspecto es el de un perro de proporciones equilibradas. Presencia agradable,
mirada inteligente, pequeño tamaño y pelo largo ligeramente ondulado.
La cabeza es corta, vista de perfil, y de forma triangular vista desde
arriba. El stop está poco pronunciado.
Ojos redondos y oscuros, bien
separados entre sí, de expresión vivaz. Orejas caídas, triangulares, de
arranque alto. Nariz pequeña y negra, labios finos, tensos, bien
pigmentados.
Los dientes son perfectos, pequeños y blancos. La línea
superior es ligeramente convexa, con la cruz poco acentuada. La cola es
larga, de implante bajo, gruesa en el nacimiento y fina en la punta. Su
pelaje es blanco con algunas manchas amarillas o gris más o menos oscuras,
sobretodo en las orejas.
El pelaje es fino, largo, ligeramente ondulado y de
textura algodonosa. Piel fina y adherida al cuerpo.
Cuidados Salud-Pelo
Hay que bañarlo mucho porque el manto larguísimo de este "bajito" recoge
continuamente el polvo del suelo, se ensucia y pierde brillo.
Por eso mismo, si no quieres quemar el pelo, utiliza solamente un buen
champú para perros de pH similar al pH de su piel.
La textura del pelo del Coton de Tuléar requiere champú para perros muy hidratantes. Te
irán perfectamente todos los champú para perros Hidratantes de ** .
El problema de los
champú para perros ácidos se agudiza cuando deseas avivar el color blanco. Recuerda que
todos los champú para perros realzadores de color blanco queman el pelo. Todos menos el
de ** . Puedes utilizarlo sin miedo con la frecuencia que quieras.
No te fíes de las marcas porque sean conocidas. Salvando ** . y algunos
"pocos" productos terapéuticos de farmacia, todos los champú para perros y aceites
"para perros y gatos" son ácidos. Buscan resultados espectaculares e
inmediatos a bajo costo, y terminan irritando la piel y quemando el pelo.
Tras el aclarado aplica un acondicionador ** . o su agente hidratante
habitual ** .
Además, esto es muy importante, no sueñes que el baño le vaya a proporcionar
toda la hidratación que necesita. En muchas razas de pelo muy largo y suave,
la piel y el manto no pueden obtener de la sangre todo el aporte hidratante
que necesitan y se van secando. Es imprescindible que le apliques
hidratantes externos con frecuencia. De lo contrario el pelo se volverá más
quebradizo, se enredará y se partirá. También, con el tiempo, puede
presentar trastornos indeseables en la piel.
Para evitar todo esto, aunque no le bañes, pulveriza abundante agente
hidratante sobre el pelo siempre que lo necesite, para que vaya siendo
absorbido por el manto. El tacto de tus dedos te dirá con qué frecuencia
debes hidratarlo.
Si vas a coger paquetitos, utiliza una parte de Aceite de Visón Natural de
** . por seis de agua o una parte de ** . Supergroom por tres de agua.
Cepíllale frecuentemente, pero no olvides pulverizar un poco de agente
hidratante antes de hacerlo, para que el cepillo no rompa ni arranque el
pelo. Cepilla con cuidado. Utiliza un cepillo o carda de longitud de púas y
dureza adecuadas.
Si tiene el pelo próximo a los lacrimales decolorado disimúlalo con un lápiz
lacrimal. Y utiliza el antilagrimeo Cómo prevención.
Una trufa desescamada o decolorada hace muy mal efecto. Aunque tú te hayas
acostumbrado a verla así, al juez le llamará especialmente la atención.
Fíjate en la trufa de tus competidores. Si es necesario, no lo dudes,
utiliza ese producto que se llama "Trufa Negra y Brillante". Aplícalo de
víspera.
No olvides limpiar los oídos en cada baño. Utiliza un buen limpiador de
oídos. Evitarás visitas al veterinario. También aprovecha que en el baño a tu perro las
uñas se han ablandado, para cortarlas.